Los zocos de Marrakech se pierden en el recuerdo mientras la carretera asciende hacia el Alto Atlas y cruza el puerto de Tizi-n-Tichka, a 2.260 metros, antes de descender hacia las provincias desérticas del sur. Este circuito de cinco días es la historia completa del Sahara: las torres de tierra de Aït Ben Haddou, el Valle del Draa jalonado de palmeras y cuatro noches que culminan en las dunas salvajes de 300 metros de Erg Chegaga, a las que se llega en 4x4 por pista, lejos de la multitud de los ergs más turísticos.
Lo que distingue a esta ruta es el viaje de vuelta: en lugar de desandar el camino, seguirá la antigua pista del rally París-Dakar a través del lecho seco del lago Iriqui y pasará por Foum Zguid hasta Taznakht, cuna del tejido de alfombras bereberes, antes de volver a cruzar el Atlas rumbo a Marrakech.
La mejor época para recorrerlo es de octubre a mayo, cuando el calor del desierto da paso a días cálidos y noches estrelladas: este es el itinerario para quienes quieren kasbahs, oasis y dunas en un mismo circuito inolvidable.