Adéntrese en el ksar más famoso de Marruecos, un enclave Patrimonio de la Humanidad que lleva décadas siendo protagonista en la gran pantalla.
Alzándose sobre la tierra roja en la antigua ruta caravanera entre el Sahara y Marrakech, Aït Ben Haddou es el ksar más célebre de Marruecos: un pueblo fortificado de kasbahs apiñadas, construidas con tierra apisonada y paja, cuya silueta no ha cambiado en siglos.
Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO
Aït Ben Haddou está inscrito por la UNESCO en la lista del Patrimonio Mundial, reconocido como ejemplo excepcional de la arquitectura tradicional de tierra presahariana. Sus torres y murallas almenadas han sido reconstruidas y mantenidas por las familias locales durante generaciones, con las mismas técnicas de tierra apisonada que emplearon sus constructores originales.
La kasbah favorita de Hollywood
Su espectacular silueta lo ha convertido en uno de los escenarios más filmados del norte de África, sirviendo de telón de fondo para Gladiator y Juego de Tronos, entre muchas otras producciones. Al recorrer sus callejones estrechos resulta fácil entender por qué: la luz sobre los muros de tierra al amanecer y al atardecer es extraordinaria.
Visitar Aït Ben Haddou
La mayoría de las visitas duran unos 90 minutos y se combinan fácilmente con una parada en la cercana Ouarzazate, la «puerta del desierto». Es uno de los grandes atractivos de casi todas las rutas que salen de Marrakech hacia el sur, ya sea rumbo al Valle del Dades, a Zagora o a las dunas de Erg Chegaga.